Nuestro compromiso
La carta del tiempo
Lo que Inspiriel se prohíbe para captar tu atención.
☾ No te pedimos tu tiempo - te lo devolvemos.
Las aplicaciones de bienestar se disputan tus minutos. Un Santuario no puede permitírselo: lo que vienes a buscar aquí es precisamente lo que una pantalla te quita en otra parte.
Lo que nunca haremos
- Ninguna racha que perder: tu llama se reduce a brasas cuando te ausentas, no se apaga ni te avergüenza.
- Ninguna insignia, ningún nivel, ninguna clasificación: tu práctica no es una puntuación.
- Ningún hilo sin fin: cada página tiene un final, y tú llegas a él.
- Ningún punto rojo, ningún contador de espera.
- Ninguna notificación que no hayas pedido: tú eliges las franjas, los canales y las vías.
- Ningún comentario, ningún «me gusta», ningún seguidor: el Círculo es anónimo y lo seguirá siendo.
Lo que ponemos en su lugar
- Una sola cosa a la vez: la pantalla de inicio nunca plantea más de una pregunta.
- Un umbral que cruzar al entrar, el tiempo de una respiración.
- Tres luces al día, elegidas por ti, y nada entre ellas.
- Un hilo de oro donde releer tu año: la memoria antes que el recordatorio.
- Un Santuario que se cierra de noche, si tú lo pides.
El Santuario se cierra
Activa el cierre nocturno en tus ajustes: después de las 22 h, tu espacio solo muestra una vela y una frase, hasta el alba. Nada queda bloqueado - un enlace discreto lo reabre todo para quien de verdad vela. Proponemos el descanso, no lo imponemos.
Cómo nos juzgamos
Un buen día, para nosotros, es una visita corta. No buscamos ni el tiempo pasado ni el número de aperturas: si lees tu luz, pones tu intención y cierras, hemos hecho nuestro trabajo.
¿Una observación, un incumplimiento de esta carta? Escribe a contact@inspiriel.com.